
La región mediterránea se enfrenta a un calentamiento acelerado. Los datos del Centro Mediterráneo de Estudios Ambientales (CEAM, 2024) muestran que la temperatura superficial del mar Mediterráneo ha aumentado 1,5 °C en los últimos 40 años, lo que amenaza la estabilidad climática y el bienestar de toda la vida en la región.